lunes, marzo 11, 2013

Acupuntura China - Marcelo Montes de Oca


En el siglo XV Taiwan estaba habitada por tribus nativas. En la China Continental empezaron épocas de guerra y persecución. Se queman templos y se destruía todo lo tradicional y lo religioso.

Fue entonces que Wu Shin Chan, el antepasado del maestro Wu Shi San llegó a la isla y fundó un templo Shaolin. Provenía de una familia de monjes que se había dedicado a la comprensión de la vida en sus aspectos físicos, mentales y espirituales. 

Las enseñanzas eran transmitidas de generación en generación, en un comportamiento general de la familia que se llama CHIN - CHI SHEN KONG (que significa "dedicados a la perfección espiritual").

Wu Shin Chan hasta los 121 años y lo siguió a la cabeza del templo su hijo Wu Shin Chai, que vivió hasta los 119 años. Luego fue su nieto Wa Shin Ten, que continuó la estirpe y que a su muerte, a los 118 años, dejó encargado a su hijo Wu Chan.

Wu Chan fue el abuelo del maestro Wu Chi San, quien lo ayudó a crecer en ese ambiente de rectitud y conocimiento para que siguiera a su vez la línea de los antepasados.

Wu Chi San nació en 1935 y vivió desde los siete años al lado del sabio y estricto abuelo en el templo Shaolin. Estudió y practicó constantemente, profundizando sus conocimientos sobre CHIKUNG y defensa personal, meditación, dieta y herboristería, masajes, acupuntura, moxibustión y curas espirituales. 

Todas estas enseñanzas están dirigidas a mantener o restaurar la salud. Sirven para restablecer la armonía y la Energía vital.

Wu Chi San vivió en el templo del abuelo hasta los 41 años. Entonces, llevado por su destino, partió para América. Un día llegó a Uruguay y se quedó aquí. Hace ya 18 años que el maestro se instaló en estas tierras donde formó familia y tiene dos hijos. Dirige una escuela donde comparte las valiosas enseñanzas aprendidas en el templo Shaolin.

Los alumnos del maestro Chi San, a través de los años, van profundizando en estas enseñanzas. Algunos van teniendo más KUNG FU, que significa, "maestría en algo" y cada uno va floreciendo como ser humano. Han aprendido sobre todo a valorizar el cuerpo-mente, a cuidarlo con esmero, alimentándolo sanamente y ejercitándolo sanamente.

Las siguientes páginas de este libro se han originado en las preguntas que hizo el Dr. Marcelo Montes de Oca y las respuestas que le dio el maestro Chi San. 

Hay un proverbio que dice: "Los tres grandes médicos son la naturaleza, el tiempo y la paciencia". Esperemos que estas páginas ayuden a entender mejor este dicho para que nuestra vida sea sana y plena y podamos comprender este misterio de este devenir. 

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