Descripción

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viernes, agosto 03, 2018

José Antonio Ullate - Españoles que no pudieron serlo (PDF)

Un libro distinto y sorprendente



España no fue aquel malvado imperio que, en palabras de los populismos de izquierda bolivarianos nos dicen; "no se puede volver a la época del Virreinato donde se llevaban todo y no dejaban nada", más parecido a lo que fue la colonización del imperio británico.

En cambio, España fue un estado pluricontinental y descentralizado en donde cabían, regiones, reinos y repúblicas, por lo que fue enormemente envidiado por las potencias mundiales.

En 1810 toda Hispanoamérica era España. Quince años más tarde, el 95% de los territorios del Imperio se habían independizado, y más de la mitad de quienes entonces eran españoles dejaron de serlo.

Con la España peninsular invadida por Napoleón, América vivió una auténtica guerra civil. La población y sus dirigentes se dividieron en su lealtad a la Corona, y nombres como Simón Bolívar, José San Martín, Bernardo O`Higgins, Agustín de Iturbide o el cura Hidalgo pasaron a la Historia e incluso a la leyenda.

Pero ¿está dicho todo sobre el contexto piscológico y moral de estos hechos? ¿Pudo evitarse el desmembramiento de una unidad política que había desafiado con éxito el paso de los siglos? ¿Cuáles fueron las verdaderas causas del descontento americano y de la insurgencia? ¿Había suficientes razones para "romper" el Imperio?

José Antonio Ullate Fabo se adentra en estas cuestiones, de extraordinaria complejidad, y las despeja para ese lector que, desde la Hispanidad ibérica o trasatlántica, aún se pregunta qué impulsó una separación que sólo convino a nuestros adversarios.

Ésta es la tesis histórica, contra corriente, que expone José Antonio Ullate en un libro diferente a los demás sobre este tema: diferente por su escasa disposición a aceptar que, si las independencias sucedieron, es porque tenían que suceder o era bueno que sucediesen. Más bien defiende y justifica que los motivos aducidos para la rebelión, tanto por historiadores antiespañoles como incluso por grandes exaltadores de la Hispanidad, eran meras excusas. El descontento por el mal gobierno (justificado, sí, pero no más que siglos antes, sin que entonces pensase nadie en romper con el Rey), la expansión del suarecismo (inexistente, según el autor) o la ruptura del vínculo monárquico ante la suspensión del poder efectivo del monarca por la invasión napoleónica, fueron pretextos para lo que Ullate considera, sin ambages, como una falta de patriotismo hacia la Patria real, sustituido por un nacionalismo de nuevo cuño cuya primera tarea tenía que ser crear las supuestas naciones a las que consagrarse.

La gran tragedia fueron esos Españoles que no pudieron serlo de los que habla el título del libro. En España se ha asumido tanto lo que ocurrió, que incluso honran a los próceres de las independencias con estatuas, calles y simposios, mientras se deja en el olvido a quienes, entre 1810 y 1825, dieron la vida por mantener la unidad trasatlántica, cuyos nombres han quedado sepultados en el olvido. 

La perspectiva de este libro es sugerente y polémica, y abre un debate. Ullate es un aguafiestas, en el mejor sentido de la palabra: no hay nada que celebrar en ninguna independencia. Y leyendo su libro, quedamos plenamente convencidos, salvo que reinterpretemos la conmemoración como momento adecuado para estudiar y no repetir aquellos lamentables errores.

La conclusión del autor es que no sólo las independencias de América no tuvieron legitimidad ninguna, sino que la vergonzante reacción posterior de los españoles que dejaron de serlo en América y los que siguieron denominándose así en la península, se convirtió en una especie de pecado original que sigue lastrando la comprensión de nuestra identidad y de nuestra historia. Se trata, por lo tanto, de conocer la verdadera historia de la independencia, pero sobre todo de comprendernos mejor como españoles. Se trata de una provocación intelectual.


Debeis de saber que se trata de un libro descatalogado, la editorial ya no va a sacar más ediciones, y sólo quedan las existencias en stock de algunos almacenes, de modo que es una obra tan valiosa como escasa. Edición digital mejorada con menor peso.


jueves, julio 26, 2018

Víctor A. Kravchenko - Yo escogí la libertad.

Yo escogí la libertad fue un bombazo. En Francia, los comunistas le acusaron de mentir. Kravchenko denunció a los acusadores Y ganó el juicio. Ha sido el único gran juicio contra el comunismo. Una impresionante historia.



Víctor A. Kravchenko nació en 1905 en Yekaterinoslav, Rusia. Había nacido en una familia perseguida por el zarismo y saludó el golpe de estado leninista como una emancipación, y se convirtió en un joven comunista comprometido y serio.  En 1929 ingresó en el Partido Comunista. Durante aquellos años fue testigo directo de las muertes por las grandes hambrunas producidas por los planes colectivistas, así como de las inmensas purgas estalinistas que acabaron con la vida de miles de personas.

Durante la II Guerra Mundial, Kravchenko fue capitán del Ejército Rojo Como culminación de una carrera accidentada, pero conducida con mano firme, Kravchenko consiguió ser destinado a un puesto en Washington. Fue entonces, en 1943, cuando tomó la decisión de desertar y romper toda relación con la URSS. Ya lo tenía todo planeado, no volvería jamás a la Unión Soviética.

Su libro Yo escogí la libertad, que fue primeramente publicado en España por la editorial NOS, dirigida por Mauricio Carlavilla, es una biografía novelada en primera persona donde Kravchenko , avanza desde su más temprana infancia hasta la madurez que lo llevó a escribir semejante libro, muestra la dramática y terrible realidad de los sistemas totalitarios que marcaron, ya para siempre, el convulso siglo XX; las muertes por hambre, las arbitrariedades, la mentira sistemática, los chantajes, la represión, las torturas, los campos de concentración, la bestialidad y el envilecimiento moral a que conduce sin remedio el socialismo real.  El libro se agotó, en sólo ocho semanas y estuvo en las listas de los libros más vendidos en distintas partes del mundo.

A partir de ese momento, sufrió una serie de falsas acusaciones provenientes de la Unión Soviética y sus partidos satélites y tentáculos europeos, como la revista Les Lettres Françaises que, desde sus páginas, le acusó de crear una gran mentira al servicio de las agencias norteamericanas de inteligencia a base de propaganda antisoviética. Kravchenko les demandó, en Francia, y comenzó el único gran juicio en la historia contra el comunismo, que ha sido equiparado por muchos con el de Nuremberg contra los nazis por la gran cantidad de víctimas del terror ruso que testificaron en él. El escritor ganó el juicio y su libro constituyó un torpedo a esa ilusión criminal y romántica del comunismo.

Víctor Kravchenko murió violentamente en 1966, apareció muerto en su apartamento de Manhattan, con un tiro en la cabeza, Aunque su muerte aún no ha sido esclarecida, hay documentos del FBI en proceso de desclasificación que aclararían algunos aspectos oscuros. Su hijo nunca creyó que la muerte fuera un suicidio. Siempre mantuvo que su padre fue asesinado por los servicios secretos soviéticos.

Como libro pionero de la disidencia. Su lectura, hoy en día, sigue siendo tan apasionante como lo debió de ser a mediados de los años 40.  Y sigue siendo una lección, casi un manual, sobre el poder de la mentira. También, por tanto, para los tiempos oscuros que nos ha tocado vivir.



martes, julio 24, 2018

CALIDAD SOBRE CANTIDAD.



¿Cuándo se ha visto que prohíban la distribución de libros o videos con teorías conspirativas?


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