sábado, julio 06, 2013

Ernesto Milá - Hijos de la Teosofía, Una Religión Mundial para un Gobierno Mundial


Hijos del Tesofosimo. La matriz del ocultismo contemporáneo. Se trata de una recopilación de artículos que hemos publicado en los últimos 10 años sobre temática teosófica. Algunos de los capítulos que forman esta obra son nuevos y han sido elaborados para dar coherencia y secuencialidad a nuestra exposición. La obra trata sobre la matriz del ocultismo contemporáneo, la Sociedad Teosófica, de la que ha derivado un amplio abanico de corrientes que hoy pueblan el panorama ocultista. 

Para aquellos de nuestros lectores que desconozcan los principales hitos de la
historia de la Sociedad Teosófica, les ofrecemos un primer capítulo en donde encontrarán datos suficientes como para percibir la importancia que tuvo en sus comienzos. Ese capítulo difiere, básicamente, de la historia “oficial” difundida por la propia Sociedad, inevitablemente idealizada y que esquiva los escándalos y variaciones de rumbo que frecuentemente la acompañaron.

Se diría que todo lo que pertenece a nuestro tiempo, alberga, inevitablemente, un cierto grado de corrupción. La Sociedad Teosófica, por mucho que sus miembros la idealicen, no es más que una construcción humana realizada por una mujer singular y única, Helena Petrovna Blavatsky. Ella misma no se tenía por una santa, y sus sucesores, a partir de Annie Besant, carecieron de relevancia pública. A decir verdad, la Sociedad Teosófica está hoy desprestigiada, no tanto por su labor presente, como por aquel período originario en el que, paradójicamente, adquirió fama mundial y relevancia, tanto por sus dirigentes como por la notoriedad social de muchos de sus afiliados. Ese período fue también, el de los escándalos y los errores más graves que protagonizó. A partir de la muerte de Annie Besant, o mejor dicho, a partir del cierre del “Caso Khrisnamurti” la Sociedad Teosófica desaparece de las primeras páginas de la prensa e inicia la vida larvaria en que hoy sigue. Pero la Sociedad Teosófica fue un tronco fértil para que, a partir suyo, florecieran decenas de ramas, algunas de las cuales han tenido una mayor repercusión en momentos posteriores e, incluso hoy manifiestan cierta vitalidad. Todo el ocultismo contemporáneo, casi sin excepción, es hijo de la Sociedad Teosófica o bien de las doctrinan enunciadas por su fundadora. La Sociedad Teosófica creó, de la nada, una doctrina –ciertamente espesa y confusa, pero doctrina al fin y al cabo- y también un estilo que es radicalmente diferente al de otras agrupaciones que nacieron en la misma época. Sus temas se reencuentran, apenas desfigurados, en todas sus disidencias, hasta el punto de que puede afirmarse, sin temor al error, que la Sociedad Teosófica fue la matriz de todo el ocultismo contemporáneo e incluso de buena parte del movimiento de la “New Age”. A medida que vayamos avanzando en nuestro estudio, estas connotaciones irán apareciendo como cada vez más evidentes. Desgranaremos cada una de las corrientes en las que se fragmentó el teosofismo y percibiremos hasta qué punto abarca un campo de acción extremadamente amplio y diversificado.

Más información en el blog del autor

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