lunes, febrero 16, 2015

Horacio Ricciardelli y Luis E. Schmid: Los Protocolos de la Corona Británica



“Los Protocolos de la Corona Británica” Una obra que por razones obvias fue prohibida y jamás será un best-seller sinárquico, fue escrita hace ya unos años por dos patriotas de uniforme, el Vicecomodoro ( r )Horacio Ricciardelli, y su camarada, Luis Schmid.

El texto que comentamos, además de un formidable y apasionado trabajo de investigación, constituye una profunda y fértil reflexión que brota desde el seno mismo de las FF.AA. Apunta a desenmascarar el rostro de los verdaderos enemigos de La Nación, a descubrir por donde pasa su estrategia de dominación, a subrayar cuales son sus instrumentos y a explicar el porque hasta ahora, nos vienen derrotando.

Los autores de la obra han enfrentado con valentía al imperialismo angloamericano en las Malvinas. Han padecido en carne propia la experiencia de la guerra.

Saben de sobra el precio que se paga cuando se va a combatir, sin que la conducción estratégica tenga la comprensión política necesaria sobre cuales son los poderes reales que están detrás de la mano que empuña el fusil o que lanza las bombas.

Ni Ricciarcelli combatiendo, ni Schmid investigando y escribiendo pertenecen al batallón a los que Jauretche llamaba socarronamente "animémonos y vayan”. Sospechamos además, que el libro recoge la opinión y la reflexión de decenas de combatientes y camaradas de los autores. A través de ellos se expresa la voz de lo mejor de nuestras FFAA: La voz acallada de los militares Malvineros. La voz de aquellos que desde la experiencia bélica frustrada han sabido extraer respuestas y lo que es más difícil aún, han elaborado nuevas preguntas, y nuevas preocupaciones, que se despliegan a lo largo de las 700 páginas del libro, como agudas interpelaciones al lector.

Toda la obra tiene un eje central. Una preocupación casi obsesiva recorre el libro: Descubrir el poder oculto detrás del trono. Desenmascarar la trama de intereses políticos y económicos responsable de nuestra postración nacional, de nuestra derrota bélica, de los Tratados de Madrid, de la Democracia Colonial que padecemos, y del aniquilamiento de la infraestructura económico social edificada desde el 45 en adelante.

En busca de esas respuestas, el libro se sumerge en la historia nacional. Escarba en nuestros orígenes. Se remonta al momento de nuestra independencia. Vincula el Unitarismo rivadaviano con las políticas inglesas de penetración colonialista. Bucea en las raíces del surgimiento del capitalismo. Se mete con el proceso que Marx denominó “de acumulación primitiva” y que posibilitó el arranque de la revolución industrial Inglesa.
Indaga en el tráfico de esclavos, la piratería, la guerra del opio, el colonialismo, recorre el surgimiento de la Gran Bretaña y aborda el despertar del moderno imperialismo Angloamericano, desmenuzando con la meticulosidad de un entomólogo, los mecanismos de penetración de la Comisión Trilateral, el CFR,el CARI, el Grupo Bilderberg, la logia Skull&Bones, y todos los Organismos relacionados, desde las ONG, hasta las Universidades y asociaciones que controlan.

Desde el punto de vista historiográfico local, los autores trascienden los habituales tópicos del revisionismo Rosista, redescubriendo y revalorizando el Jacobinismo de Mariano Moreno y su Plan de Operaciones, el Artiguismo plebeyo, la lucha de los caudillos federales, y desenmascarando el papel disgregador del imperialismo británico en la balcanización americana. En algunos puntos, puede reconocerse la influencia de autores de la Izquierda Nacional, principalmente de Abelardo Ramos y Puigross.

Probablemente uno de los puntos más altos de la obra resida en las páginas dedicadas al redescubrimiento de un San Martín revolucionario, proteccionista, industrialista, aplicador de la desobediencia debida frente a las órdenes unitarias, capaz de expropiar y liberar esclavos e indios, a la par que genial organizador del ejército de los Andes como ejemplo de “pueblo en armas” hacia una Guerra Total emancipatoria. Pero lo que es más importante aún, logran encontrar en San Martín, la antítesis del Proceso.

Los autores son sin dudas heterodoxos respecto a sus fuentes y lecturas. Han leído a Mao, a Ho Chi Minh, a Marx, a Mariátegui. Han estudiado a Lenin, a Gramci, a Maquiavelo, a los filósofos griegos. No dudan en reivindicar a los patriotas del tercer mundo que han enfrentado al colonialismo, como Mahatma Gandhi, Nasser, Sukarno, Fidel Castro, Perón, Velazco Alvarado, o Hugo Chávez. Tampoco esquivan la polémica con Fukuyama, Alvin Tofler,o Kissinger. Son profusas y bien empleadas siempre las metáforas guerreras del chino Tzun Tsu y del alemán Clausewitz.
Los autores se atreven incluso a interpelar y cuestionar con fundamento a cierta izquierda cipaya nativa, corriéndolos con su buen Abelardo o con las tesis de Lenin y Trotzky respecto a "que quien no apoya el nacionalismo del oprimido, termina apoyando el nacionalismo del opresor".

Sin menospreciar en absoluto los grandes méritos investigativos respecto a la trama oculta de intereses, los entrelazamientos de las logias británicas, las sociedades secretas, y las fundaciones y ONG que estas controlan, la obra alcanza sus puntos mas altos, sin embargo, cuando sus autores reflexionan y se meten de lleno en el plano político más concreto e inmediato.

La crítica a la democracia vacía de contenido al carecer de justicia social. Las reflexiones sobre las causas de la derrota de Malvinas. La crítica al Proceso. La crítica al capitalismo neoliberal como tirania de mercado. Las críticas a la izquierda por su incomprensión de la Cuestión nacional (léase en Argentina, Peronismo), el rescate de Arturo Jauretche, de Scalabrini Ortiz, de Forja. La descripción de los mecanismos de colonización ideológica imperiales, etc, no tienen desperdicio.

Especialmente interesantes son las reflexiones de los autores cuando abordan materias que les son especialmente cercanas y sentidas, como el desguazamiento del complejo de Fabricaciones Militares, el desmantelamiento de los programas de investigación, la exposición sobre la doctrina del Industrialismo Militar como componente básico de un país que aspira a ser soberano, o la atinadísima defensa que formulan sobre el Servicio Militar Obligatorio, no como una defensa "corporativa-gremial" sino de índole estratégica.

El libro es extenso. Son 712 páginas de escritura

abigarrada y sin desperdicio. Los autores afirman que han debido extenderse en la escritura, pues deben derribar un muro de silencio, de engaño, de zonceras y de liberalismo antinacional que ha calado hondo en las filas militares. No menos que en el resto de la sociedad. La obra, redactada como un manual de estrategia político militar, contiene un sinnúmero de cuadros sinópticos, organigramas, y esquemas.

La Derrota bélica de Malvinas, la desmalvinización espiritual, y la capitulación política de los Tratados de Madrid, tuvieron su correlato en una democracia colonial sin justicia social, en el Proceso de Desguace del Estado, y en la destrucción del tejido social que representa el desempleo, que ha arrojando al hambre y a la desesperación a mas de la mitad de los argentinos.

Podemos asegurar, que todos aquellos que se aventuren a la lectura de este libro, saldrán sin duda, enriquecidos y encontraran la ligazón íntima existente entre estas facetas de un mismo proceso de dominación.

SE ANEXA EL TEXTO Del Centro de Estudios Evolianos:  El Rito y la Guerra de Marcos Ghio sobre la Guerra de las Malvinas.





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