lunes, agosto 01, 2016

Alexis Carrel - La Incógnita del Hombre


Alexis Carrel, autor también de "La Conducta en la Vida", fue un médico, biólogo y pensador francés, que unió la materia y el espíritu. Un extraordinario ejemplo de un hombre de ciencia abierto a las honduras del pensar. 

En 1933 fue convencido para plasmar en una obra sus reflexiones que unían la inquietud humanista con la experimentación científica. Así, nació La incógnita del hombre, obra que se convertiría en una suerte de Biblia para una generación ávida de trascendencia.

En la incógnita del hombre, el doctor Carrel denuncia las alteraciones que afectan tanto al hombre moderno como a la sociedad industrial y tecnocratica responsable de la confusión que afecta la esencia constitutiva del ser humano, investigado sólo sectorialmente por la ciencia experimental moderna. En el prólogo advierte que el autor del libro no es un filósofo, sino sólo un científico quien busca la unidad y totalidad del conocimiento investigando en los laboratorios sobre los seres vivientes y reflexionando sobre los hombres para comprenderlos mejor: "por lo tanto - aclara - él no pretende de conocer sino aquellas realidades que la observación científica abarca". Pero para el doctor Carrel el campo de investigación científica no puede ignorar aquellos espacios que la ciencia experimental y sectorial moderna ha abandonado a la reflexión metafísica; por consiguiente el científico olístico debe investigar no sólo al hombre como entidad fisiológica, sino también a su espíritu como a su psique, a su mente como a su corazón, a su inteligencia como a su alma. 

Elaborando su diagnosis de la sociedad moderna, Alexis Carrel destaca que la civilización contemporánea se ha constituido según los caprichos de los descubrimientos científicos, los apetitos, los espejismos, las teorías, los deseos humanos, pero ignorando la verdadera naturaleza del hombre.

Las expansión del confort, los avances tecnológicos han influenciado la organización política y económica del mundo actual, provocando alteraciones no siempre positivas en el hábitat del hombre contemporáneo, porque si los triunfos de la inteligencia han proporcionado al ser humano riquezas y comodidades, los valores morales han ido rebajándose, la razón práctica muchas veces ha borrado las creencias religiosas; y si la vida moderna ha liberado al hombre de muchas constricciones, al mismo tiempo ha suprimido la disciplina, el esfuerzo, las normas éticas desviándose hacia valores falsos que adulteran el buen éxito de la vida misma.

En los años noventa del siglo recién pasado se desencadenó en Francia una campaña de prensa para demonizar la memoria del doctor Carrel, intentando relacionar de modo arbitrario la eugenesia voluntaria propiciada por el científico francés con el darwinismo social y el racismo biológico nacional socialista.

 



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